El Heraldo Místico es una revista que, aunque nueva, viene inspirada de antiguas publicaciones de corte filosófico y místico. “Este Primer Número”, cuenta Cristobal Herrera-Ulashkevich, su editor actual, “muestra una ilustración del Dios Jano representando lo que la propia Deidad de dos caras significa: Final y Comienzo, Muerte y (re) Nacimiento… ALMMA es el comienzo de una nueva etapa en la vida de quienes la fundamos.
El segundo número nació con fuerza inaudita, quizás inspirado por su interesante predecesor. Nos comenta sobre la Vida en general y sus fuentes de energía. Lleva impreso en su portada una Cruz Ansata.
El Laberinto cobra sentido cuando lo vemos como un Camino Interior hacia el Conocimiento y la Transmutación. A diferencia del simple “enredo” el Dédalo tiene, para “quien tiene ojos para ver”, un orden oculto. Cada desvío, cada retroceso (aparente) es parte necesaria del proceso de vida. Nos recuerda que la Iluminacion no se alcanza por “atajos”.
Sol es mucho más que un astro físico: es el principio vivificador, la manifestación visible de la fuente divina que irradia vida, conciencia y orden al cosmos. Representa el corazón del sistema, el centro desde el cual emanan la energía, el tiempo y el ritmo de la existencia, y por ello se le asocia con la luz del espíritu, la inteligencia creadora y la unidad.
En este número del Heraldo nos adentramos, entre otros temas, de las diferentes “humanidades” que han habitado la tierra según Helena Petrovna Blavatsky (1831–1891), fundadora del Movimiento Teosófico. La Raza Polar queda, según Blavatsky entre las primeras en poblar las regiones polares de una Tierra muy distinta a la actual, cuando el clima era uniforme y el eje planetario no estaba inclinado como hoy.
El Tarot es entendido como un mapa simbólico de la conciencia y del camino iniciático del ser humano, donde cada arcano mayor representa una etapa de aprendizaje espiritual. Este Heraldo número 6, que corresponde al Arcano VI, los Enamorados, expresa principalmente lo que esta carta simboliza: la elección consciente, la integración de opuestos y la armonía entre lo espiritual y lo material.
Casi todas las Corrientes esotéricas “hablan” de un “planeta perdido” dentro de nuestro Sistema Solar. Perdido en sus dos sentidos: porque no está (donde debería estar) y porque dicho planeta tenía una función que quedó truncada. El tema de este planeta, que en este momento se percibe como “El Cinturón de Asteroides” y que fue llamado “Maldek”, “Phaeton” por los Místicos del pasado y hasta “Planeta Hipotético”, según los primeros científicos, es tan profundo y complejo, que a él dedicamos toda la edición 7 del Heraldo Místico.
Durante su cuarto Camino de Santiago, el Editor se desvió del Camino Frances que transitaba, tomando el sendero Sur en Ponferrada, León, para andar el llamado Camino de Invierno con la intensión de “experimentar” un “cambio de Ciclo” en su vida. El resultado de este experimento fue que, aunque “artificialmente” podemos salirnos de un Ciclo que hemos comenzado, la realidad es que seguimos en el mismo que nos corresponde según nuestra evolución en ese momento dado. Su
El Numero 9 de nuestra revista marca la culminación de un Ciclo. Ocurrió, en realidad, un final en nuestras vidas y con ese epílogo dejamos a la revista “descansar para renacer en condiciones más propicias”. La portada muestra un fragmento de la escena de “La Creación de Adán”, que Michelangelo realizó en el techo de la Capilla Sixtina de la Ciudad del Vaticano.












