El segundo número nació con fuerza inaudita, quizás inspirado por su interesante predecesor. Nos comenta sobre la Vida en general y sus fuentes de energía. Lleva impreso en su portada una Cruz Ansata (quizás más conocida como Ankh) y que representa la Llave de la Vida a manera de un Ser Humano con los brazos extendidos en actitud de reverencia o saludo (cuentan los Antiguos y los Herederos de lo Oculto). Esta edición es una compilación de escritos de varios temas, cuyo denominador común es el amor por el Conocimiento… y de varios temas que quedaron en el tintero del Primer Número.
Esta edición trae a colación el tema del suicidio, visto desde el punto de vista Místico. Aborda el Miedo y la Ansiedad y termina con una reflexión sobre la Comunicación con la pareja y el Amor a la Vida. El Ankh, en nuestra Segunda Portada, representa entonces la vida que no termina: la continuidad del alma más allá de la muerte.
Concluye la tirada con una version corta del Himno a Amón-Ra. Esta es una forma condensada que se encuentra en varias inscripciones del Templo de Karnak y tumbas del Reino Nuevo. Es un texto auténtico, derivado de fragmentos reales preservados en jeroglíficos, ligeramente estandarizado en su traducción para que sea legible en español (El Ankh se menciona como regalo divino en la cuarta estrofa):
“Salve a ti, Amón-Ra,
Señor de los Tronos de las Dos Tierras,
Gran Dios, Señor del Cielo,
Dueño del reino terrestre.
Tú eres el primero de todos los dioses,
el antiguo entre los antiguos,
el padre de los padres
y la madre de las madres.
Tú haces vivir a todo lo que existe,
das aliento a las narices,
fortaleza a los brazos
y vista a los ojos.
Brillas en el horizonte como Ra,
iluminas la oscuridad,
das vida (ankh) a los hombres,
sostienes a los pobres y al débil.
Salve a ti, Amón-Ra,
Señor del Silencio,
cuyo nombre es oculto,
cuyo poder es grande,
Rey de los dioses por la eternidad.”






